Aquí en TïmberDêck nos encanta poner orden al caos (y madera en tus paredes), pero resulta que los antiguos egipcios ya nos llevaban ventaja. Sí, esos mismos que construyeron pirámides gigantes también tenían repisas, mesas auxiliares y hasta cofres de almacenamiento que hoy serían la envidia de cualquier minimalista en Instagram.
En el antiguo Egipto, no había excusa para tener el taller (o la casa) desorganizada. Los carpinteros fabricaban soportes, estantes y cofres usando maderas importadas como cedro, sicomoro y acacia. Como no había un TïmberDêck a la vuelta de la esquina, cada pieza era un lujo: madera traída en barco, cortada a mano y ensamblada con un nivel de precisión que todavía sorprende a los arqueólogos.
Las repisas no eran simples tablitas colgadas: tenían estructuras con incrustaciones, marfil y detalles de oro. Y los cofres para guardar objetos eran tan resistentes que algunos sobrevivieron intactos miles de años enterrados en tumbas. O sea, la primera “storage solution” de la historia fue egipcia.
Si algo nos inspira de ellos es esa idea de que el orden también puede ser elegante. Aquí no hablamos de esconder tu desorden en un rincón: hablamos de hacer un mueble tan bonito que quieras presumir lo que hay encima.
El faraón Tutankamón tenía más de 30 cofres y estantes en su tumba.. Algunos estaban llenos de comida, vino y hasta juegos de mesa. Literalmente, el primer “home office” de la historia.